{"id":10030,"date":"2013-05-26T09:19:54","date_gmt":"2013-05-26T14:19:54","guid":{"rendered":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/?p=10030"},"modified":"2013-05-26T09:20:11","modified_gmt":"2013-05-26T14:20:11","slug":"en-el-cumpleanos-de-diomedes-diaz-viven-los-recuerdos-de-su-casa-en-carrizal","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/en-el-cumpleanos-de-diomedes-diaz-viven-los-recuerdos-de-su-casa-en-carrizal\/","title":{"rendered":"En el cumplea\u00f1os de Diomedes D\u00edaz, viven los recuerdos de aquella casa en Carrizal"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Juan Rinc&oacute;n Vanegas. <\/strong><strong><a href=\"mailto:juanrinconv@hotmail.com\">juanrinconv@hotmail.com<\/a>. <\/strong>Rodeado de monta&ntilde;as, tunas, cardones, magueys y &aacute;rboles frondosos, est&aacute; el sitio donde naci&oacute; Diomedes Dionisio D&iacute;az Maestre. Fue exactamente a las siete de la noche del domingo 26 de mayo, d&iacute;a de San Felipe de Ner&iacute; y Santa Mariana de Jes&uacute;s, en luna nueva, a&ntilde;o 1957, seg&uacute;n indica el almanaque Bristol.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar descrito es Carrizal, jurisdicci&oacute;n de La Junta, La Guajira, y para llegar hay que recorrer un camino inh&oacute;spito que surcan dos r&iacute;os. A su alrededor, todo es dominado por animales silvestres, mientras que la brisa se pasea a sus anchas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El paisaje es acogedor, y todav&iacute;a est&aacute; aquella casa que fue testigo del nacimiento del artista m&aacute;s grande que ha dado la m&uacute;sica vallenata. Las medidas son de cuatro metros de ancho, por seis de largo; y a&uacute;n se conserva una peque&ntilde;a parte de la pared de bahareque, los estantes, el techo viejo de zinc y el piso agrietado por la huella del tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa dimensi&oacute;n se encierra el m&aacute;s grande tesoro que en ese tiempo tuvo la pareja conformada por Rafael D&iacute;az y Elvira Maestre, quienes se abrieron paso con trabajo y dedicaci&oacute;n, esperando que la vida les sonriera con su carga de nueve hijos, cinco hombres y cuatro mujeres.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En ese bello rinc&oacute;n guajiro trascurrieron los primeros a&ntilde;os de &eacute;ste ni&ntilde;o que pas&oacute; mucho trabajo, era el hijo mayor, porque muchas veces como lo ha contado, por el fog&oacute;n de su casa no pasaban ni los lobos y el hambre jugaba de local en la humilde vivienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A pesar de que su estrella del futuro no alumbraba lo suficiente, con el paso de los a&ntilde;os el joven pueblerino brill&oacute; con luz propia y se convirti&oacute; en un artista que se impuso contra todos los pron&oacute;sticos. Nad&oacute; contra la corriente, y triunf&oacute;, a pesar de tantas ca&iacute;das de las que ha sabido levantarse, como lo relata en una de sus canciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquellos tiempos, nadie daba un peso por el &lsquo;chivato&rsquo;, remoquete que le pusieron porque desafinaba al cantar. En su propio terru&ntilde;o corr&iacute;a el comentario que Diomedes desafinaba m&aacute;s que una campana de barro, pero con el correr del tiempo les gan&oacute; a todos los jueces del canto folcl&oacute;rico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Precisamente en La Junta, su paisano, Lu&iacute;s Alfredo Sierra, sali&oacute; en su defensa y dijo que levantara la mano la persona que no hubiera cometido ni medio error en la vida, &ldquo;para llevarlo en hombros de La Junta a Bogot&aacute;, y darle la medalla del m&aacute;s correcto del mundo. Ese premio se lo lleva lejos, Jesucristo&rdquo;, remata en su comentario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora, el lugar donde naci&oacute; Diomedes sufri&oacute; un cambio total, fue sometido a una limpieza y est&aacute; sembrado de yuca, porque antes estaba lleno de una maleza que no dejaba ver nada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A cargo de &eacute;ste amplio terreno se encuentra V&iacute;ctor Dar&iacute;o Urrutia Maestre, hijo de Graciela Mar&iacute;a Maestre Hinojosa, m&aacute;s conocida como &lsquo;Gache&rsquo;, hermana de la mam&aacute; de Diomedes, quien se ha encargado de transformarlo. &ldquo;Antes, esto era puro monte y la casa estaba tapada. Trabaj&eacute; durante diez meses, ahora est&aacute; limpio y vengo todos los d&iacute;as. Mi prop&oacute;sito es dejar la casa como estaba cuando naci&oacute; mi primo Diomedes. Llevar&aacute; esfuerzo y dedicaci&oacute;n, pero servir&aacute; para que mucha gente venga a visitarla y se d&eacute; cuenta de la manera como viv&iacute;a en Carrizal el ahora famoso &lsquo;Cacique de La Junta&rsquo;, como lo bautiz&oacute; Rafael Orozco&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguro de lograr su prop&oacute;sito, V&iacute;ctor Dar&iacute;o ha tra&iacute;do algunos materiales de construcci&oacute;n que en corto tiempo dejaran la casa como aquel 26 de mayo cuando Diomedes anunci&oacute; su nacimiento con un llanto vigoroso y muchos fueron a darle la bendici&oacute;n al primog&eacute;nito de la familia D&iacute;az Maestre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&lsquo;Jama&rsquo;, como sus familiares llaman a V&iacute;ctor Dar&iacute;o, cerr&oacute; el broche del portillo y a pocos metros qued&oacute; la casa que fue testigo de la ni&ntilde;ez de ese muchacho que tuvo la virtud de cantarle a su querido pap&aacute; Rafael: <em>&ldquo;Ese que con su sudor, me dio el tama&ntilde;o que tengo, y el hijo le sali&oacute; bueno&rdquo;<\/em>; ese mismo que le regal&oacute; una frase c&eacute;lebre a la vieja Elvira, la autora de sus d&iacute;as: <em>&ldquo;Ayyyy&hellip;mam&aacute;, ojal&aacute; el mar fuera m&iacute;o, pa&rsquo; d&aacute;telo con to&rsquo;i pescao&rdquo;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El primer amor<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el recorrido por Carrizal, apareci&oacute; aquella mujer que fue la primera aventura de amor de Diomedes, y que con el paso del tiempo dio sus frutos. Bertha Rosario Mej&iacute;a Acosta se mostr&oacute; dispuesta a contar esa historia. &ldquo;Hab&iacute;a asistido a la caseta de Rosario Maestre, en La Junta, con motivo de los carnavales, estando sentada y sin darme cuenta &eacute;l se me acerc&oacute; y me estamp&oacute; un beso en la espalda. Yo ten&iacute;a puesta una blusa de canastica. Le reclam&eacute;, y me dijo que le hab&iacute;a provocado porque yo le gustaba&rdquo;. Y contin&uacute;a diciendo: &ldquo;Todo sigui&oacute; de coqueteo en coqueteo, cuando vinimos a darnos cuenta est&aacute;bamos enamorados y emparejados. Con decirle que &eacute;l no pod&iacute;a ir a mi casa, nos ve&iacute;amos a escondidas porque mi mam&aacute;, Eugenia Mar&iacute;a Acosta, no lo aceptaba, debido a que era un pelao parrandero y no le ve&iacute;a ning&uacute;n futuro&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De esos amores que ella destaca como &ldquo;algo verdadero, con esa inocencia de antes y que se hicieron m&aacute;s fuertes porque eran prohibidos&rdquo;, naci&oacute; Rosa Elvira, exactamente cuando el muchacho &lsquo;Medes&rsquo;, como Bertha lo ha llamado siempre, ten&iacute;a 17 a&ntilde;os, tres meses y 12 d&iacute;as de edad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;La noticia del embarazo se la dije estando acostada en una hamaca, y &eacute;l se alegr&oacute; mucho porque vendr&iacute;a al mundo el producto de un bello amor que dur&oacute; cinco a&ntilde;os, que se fortaleci&oacute; con cartas rom&aacute;nticas, que eran la vitamina para alimentar ese idilio que naci&oacute; de un beso y que floreci&oacute; en medio de las dificultades de aquellos tiempos, donde sus padres fueron los grandes h&eacute;roes para atenderme porque &eacute;l estaba estudiando y no ten&iacute;a ni un peso&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de la charla, Bertha Rosario cuenta una historia in&eacute;dita cuando ella misma le cont&oacute; a su &lsquo;Medes&rsquo; que ten&iacute;a una enamorada. &ldquo;Le dije una vez, y en muchas ocasiones me insisti&oacute;, hasta que le confes&eacute; que mi prima Patricia Acosta estaba enamorada de &eacute;l. Todo pas&oacute; tan r&aacute;pido, cuando vi fue que se cas&oacute; con ella, pero no me opuse porque era su decisi&oacute;n y me qued&eacute; con mi hija que ha sido el mejor regalo que Dios me ha dado. &lsquo;Medes&rsquo; nunca me ha quedado mal, ha sido muy generoso conmigo y para &eacute;l s&oacute;lo tengo agradecimientos&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En medio de su relato, expresa que su paso por la vida del artista, adem&aacute;s de premiarla con una encantadora hija, dej&oacute; como testamento cientos de recuerdos que se escapan de su nido cuando escucha las canciones &lsquo;Cari&ntilde;ito de mi vida&rsquo; y &lsquo;El aguinaldo&rsquo;, que nacieron en la &eacute;poca en que ella era la due&ntilde;a del noble y enamorado coraz&oacute;n de &lsquo;El Cacique de La Junta&rsquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&ldquo;Hoy te traigo de aguinaldo<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>algo de mi coraz&oacute;n,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>te traigo el alma de mis amores<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>sobre del alma unas flores<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>ay, en estas coplas cantadas.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>El ni&ntilde;o Dios que nos pondr&iacute;a<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>un coraz&oacute;n de alegr&iacute;a<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>pa&rsquo; que nos amemos los dos&rdquo;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La virgen para Diomedes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la misma regi&oacute;n de Carrizal, en la finca &lsquo;Los brasilitos&rsquo;, se encuentra la Virgen del Carmen que el acordeonero Juancho Ro&iacute;s le regal&oacute; a Diomedes D&iacute;az, obsequio que hizo p&uacute;blico en la canci&oacute;n &lsquo;Un canto celestial&rsquo;, grabada en 1995.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>&ldquo;Me regal&oacute; Juancho Ro&iacute;s la virgen<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>me regalo la Virgen del Carmen,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>y ahora, la tengo en Carrizal<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>la tierra, donde yo nac&iacute;&hellip;&rdquo;.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esa obra musical Diomedes le agradece a su compa&ntilde;ero de f&oacute;rmula, quien hab&iacute;a muerto seis meses antes, le confiesa que no estuvo en su sepelio porque quiso hacerse a la idea que estaba viajando lejos. &ldquo;Est&aacute;, con Dios all&aacute; en el cielo, sentado con el padre a su diestra, en cambio, en el cementerio, me mata la tristeza&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para llegar al lado de la virgen hay que recorrer, despu&eacute;s de abrir el portillo ubicado a un lado de la v&iacute;a, exactamente 20 minutos a pie, pasando por un camino agreste y quebrado donde se siente el olor a campo que se impregna en la piel.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La aventura culmina al ver a la distancia una casa y unos potreros, se escuchan ladrar a varios perros, aparece una se&ntilde;ora de edad, antes de que se acerquen los animales, los llama y le hacen caso. La tranquilidad volvi&oacute; al lugar, y se produce un recibimiento con un delicioso tinto con clavito de olor.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya en la c&oacute;moda estancia de la casa, en un rinc&oacute;n estaba la Virgen del Carmen rodeada de flores, velas, afiches, una Biblia y ten&iacute;a tapada la corona con un sombrero vueltiao, que el propio Diomedes le puso el d&iacute;a que la llev&oacute;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enseguida, toma la palabra Ana Mercedes Gonz&aacute;lez, la mam&aacute; de Juan Carlos &lsquo;Cacalo&rsquo; Maestre, encargado de la administraci&oacute;n de la finca. &ldquo;Hace como 20 a&ntilde;os, el propio Diomedes trajo esa virgen a la finca. Desde ese momento la limpiamos, le ponemos sus velas y flores, le rezamos con fe y devoci&oacute;n. Ella nos cuida y libra de todo mal, especialmente a Diomedes&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al indagarle sobre la m&aacute;s reciente visita de Diomedes a la finca, se&ntilde;ala que &ldquo;&Eacute;l vino hace como dos a&ntilde;os. Cada vez que llega se arrodilla, llora, reza y hasta le pide a la Virgen del Carmen m&aacute;s de la cuenta&rdquo;. (Risas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seguidamente expresa: &ldquo;Claro, ella es su patrona y lo ha librado de todo. Lo bueno es el 16 de julio, fecha de la celebraci&oacute;n de su fiesta, esto ac&aacute; es grande, la finca se llena y todos vienen a pedirle a esta bendita virgen&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ocasi&oacute;n no es desaprovechada para recordar el gesto bonito de Juancho Ro&iacute;s con su padrino de matrimonio Diomedes D&iacute;az, y naturalmente pedirle a la virgen para que le conceda las peticiones a todos sus devotos. Una oraci&oacute;n nunca est&aacute; de m&aacute;s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al regreso, con las historias recogidas en el propio terreno, se repiti&oacute; una y otra vez la famosa frase de Diomedes D&iacute;az: <em>&ldquo;Virgen del Carmen, dame vida, dame salud, que lo dem&aacute;s lo arreglo yo&rdquo;.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Rinc&oacute;n Vanegas. juanrinconv@hotmail.com. Rodeado de monta&ntilde;as, tunas, cardones, magueys y &aacute;rboles frondosos, est&aacute; el sitio donde naci&oacute; Diomedes Dionisio D&iacute;az Maestre. 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