{"id":11463,"date":"2013-10-09T06:42:49","date_gmt":"2013-10-09T11:42:49","guid":{"rendered":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/?p=11463"},"modified":"2013-10-09T06:42:49","modified_gmt":"2013-10-09T11:42:49","slug":"la-candela-viva-regreso-para-exaltar-a-chimichagua-cesar-con-jorge-celedon-gustavo-garcia-y-toto-la-momposina","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/la-candela-viva-regreso-para-exaltar-a-chimichagua-cesar-con-jorge-celedon-gustavo-garcia-y-toto-la-momposina\/","title":{"rendered":"\u2018La candela viva\u2019 regres\u00f3 para exaltar a Chimichagua &#8211; Cesar con Jorge Celed\u00f3n, Gustavo Garc\u00eda y &#8216;Tot\u00f3 La Momposina&#8217;"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Por Juan Rinc&oacute;n Vanegas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Fuego, fuego, fuego,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>la candela viva.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Que all&aacute; viene la candela,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>la candela viva.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Que ya viene por el higuer&oacute;n,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>la candela viva.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Que yo v&iacute; que me llevaba,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>la candela viva.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Que yo v&iacute; que me enterraba,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>la candela viva.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Fuego ya que me quemo,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>la candela viva.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Que se quema Chimichagua,<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>la candela viva.<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Corr&iacute;a el a&ntilde;o 1955 cuando el Rey Vallenato Alejo Dur&aacute;n D&iacute;az llev&oacute; a la pasta sonora la canci&oacute;n &lsquo;La candela viva&rsquo;, inspiraci&oacute;n que apareci&oacute; como de su autor&iacute;a, pero que en realidad pertenece a Heriberto Pretel Medina, compositor, cantador y tocador de tamboras, aire aut&oacute;ctono de esa regi&oacute;n del r&iacute;o Magdalena (foto).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Alejo, ya conoc&iacute;a esa y otras obras como &lsquo;La perra&rsquo;, &lsquo;Mi compadre se cay&oacute;&rsquo;, &lsquo;La palomita&rsquo;, &lsquo;La pava ech&aacute;&rsquo;, &lsquo;Dime por qui&eacute;n lloras&rsquo; y &lsquo;Vuela pajarito&rsquo;, debido a que su se&ntilde;ora madre, Juana Francisca D&iacute;az Villarreal, era una reconocida cantadora de tambora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La historia de la canci&oacute;n, que tiene m&aacute;s de 15 versiones, y que es interpretada obligatoriamente en los festivales de tambora que tienen lugar en los departamentos del Cesar, Magdalena y Bol&iacute;var, naci&oacute; a ra&iacute;z de un incendio ocurrido en Chimichagua, Cesar, el 14 de febrero de 1923 en la casa de Lu&iacute;s Roberto Le&oacute;n. Era un mi&eacute;rcoles de ceniza, y la casa donde se origin&oacute; la candela est&aacute; ubicada actualmente en la calle 6 con carrera 4, esquina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Fuego consumidor<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo comenz&oacute; cuando esa tarde Ana Mar&iacute;a Fl&oacute;rez asaba panochas, galletas y almoj&aacute;banas en un horno de barro, de repente, la brisa provoc&oacute; que salieran varias chispas que llegaron hasta el techo de palma y comenz&oacute; la conflagraci&oacute;n que acab&oacute; con la mayor&iacute;a de casas del peque&ntilde;o pueblo. A ra&iacute;z del hecho se inspir&oacute; Heriberto Pretel y compuso &lsquo;La candela viva&rsquo;, un aire de tambora que es un baile cantao.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Respecto a la canci&oacute;n, el folclorista, docente e investigador Hern&aacute;n Mart&iacute;nez Arg&uuml;elles se&ntilde;ala que &ldquo;esta es una obra que identifica a Chimichagua, como tambi&eacute;n &lsquo;La Piragua&rsquo; de Jos&eacute; Barros y varias canciones de Camilo Nam&eacute;n Rapalino. De generaci&oacute;n en generaci&oacute;n se ha conocido que la canci&oacute;n es del juglar Heriberto Pretel Medina, no pod&iacute;a ser de Alejo Dur&aacute;n porque cuando sucedieron los hechos del incendio &eacute;l contaba solamente con&nbsp;4 a&ntilde;os, pero se le abona haberla grabado y eso vale mucho&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El viejo Heriberto, negro bonach&oacute;n y alegre, era un compositor innato que vivi&oacute; gran parte de su vida en el actual corregimiento de Plata Perd&iacute;a, fue un gran devoto de la Virgen de la Pastorita, a la cual le celebraba su fiesta el 15 de agosto de cada a&ntilde;o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El c&eacute;lebre compositor muri&oacute; el domingo 14 de agosto de 1988, a la edad de 89 a&ntilde;os, y parad&oacute;jicamente en su sepelio, el sacerdote de Chimichagua no dej&oacute; que sonaran las tamboras argumentando que &ldquo;el difunto deb&iacute;a descansar en paz&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ese d&iacute;a, la candela viva del dolor se extendi&oacute; por los corazones tristes y la pregunta que Heriberto hizo en una de sus canciones tuvo respuesta inmediata: &iquest;Dime por qui&eacute;n lloras y te dir&eacute; por qu&eacute;?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pasados 25 a&ntilde;os de la partida del hombre campesino que le puso m&uacute;sica a un incendio de varias casas, aparecen &#39;Tot&oacute; La Momposina&#39; y Jorge Celed&oacute;n para regalarle un nuevo atuendo a &lsquo;La candela viva&rsquo;. Ahora suena la canci&oacute;n con la letra original, los tambores afinados y las voces fieles a la autenticidad folcl&oacute;rica de una canci&oacute;n que se convirti&oacute; en &iacute;cono de la m&uacute;sica colombiana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe anotar que Sonia Bazanta Vides, &#39;Tot&oacute; La Momposina&#39;, ya la hab&iacute;a grabado a&ntilde;os atr&aacute;s, incluso, se entrevist&oacute; en Chimichagua con su autor el 26 de junio de 1979, fecha que coincidi&oacute; con la realizaci&oacute;n del Primer Festival de Danzas y Tamboras. En esa ocasi&oacute;n, Tot&oacute; reconoci&oacute; el talento innato del compositor y cant&oacute; su bella canci&oacute;n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Que no muera la tambora&hellip;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Corr&iacute;a el a&ntilde;o de 1986, El Espectador abri&oacute; un concurso de cr&oacute;nicas y teniendo como protagonista a Heriberto Pretel escrib&iacute; &lsquo;Que no muera la tambora&rsquo;, que se alz&oacute; con el primer puesto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La cr&oacute;nica trata del viaje de una joven a Plata Perd&iacute;a para que el viejo juglar tocara su tambora y ella pudiera bailar, pero se encontr&oacute; con la sorpresa de que &eacute;l solamente lo hac&iacute;a el d&iacute;a de la fiesta de la Virgen de La Pastorita.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&ldquo;Ella, con el paso de los minutos lo convenci&oacute; y fue as&iacute; como Heriberto Pretel le pidi&oacute; al mayor de sus nietos que le bajara del zarzo la vieja tambora que por el paso del tiempo estaba arropada de telara&ntilde;as. Limpi&oacute; su sagrada tambora, como le dec&iacute;a, enseguida tom&oacute; los mambacos en sus manos y comenz&oacute; a producir un sonido llamativo y cadencioso que puso en alerta a sus vecinos que conoc&iacute;an de su promesa a la virgen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La joven, mientras tanto se quit&oacute; los zapatos, puso a un lado su mochila y con facilidad tom&oacute; el ritmo. El viejo le da una mirada de aprobaci&oacute;n y la invita a seguir bailando. Al cabo de un rato, despu&eacute;s de tocar y cantar varias de sus canciones, dijo que ya estaba bueno, que hab&iacute;a roto la promesa porque a las mujeres no se les puede rechazar y, menos si son bailadoras de tambora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella, cansada agradeci&oacute; el gesto, se sent&oacute; bajo un frondoso palo de mango, cerr&oacute; sus parpados y comenz&oacute; a ver un auditorio repleto en cuyo escenario varias parejas bailaban al son de los cueros de una tambora tocada por manos expertas. Los aplausos de la concurrencia no cesaban y todo era alegr&iacute;a en ese epicentro folcl&oacute;rico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al abrir los ojos, el viejo juglar Heriberto Pretel ten&iacute;a en sus manos una flor de gardenia, se la regal&oacute; como trofeo de esa velada folcl&oacute;rica, reiter&aacute;ndole que Dios y ella no iban a permitir que muriera la tambora&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde aquel momento memorable han pasado muchos a&ntilde;os, ahora con mayor fuerza, en las voces de la genial Tot&oacute; La Momposina y el cantautor Jorge Celed&oacute;n para la producci&oacute;n musical &lsquo;Sin frontera&rsquo; regresa &lsquo;La candela viva&rsquo;, para no permitir que muera la tambora y naturalmente exaltar a Chimichagua.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Rinc&oacute;n Vanegas &nbsp; Fuego, fuego, fuego, la candela viva. Que all&aacute; viene la candela, la candela viva. Que ya viene por el higuer&oacute;n, la candela viva. Que yo v&iacute; que me llevaba, la candela viva. Que yo v&iacute; que me enterraba, la candela viva. Fuego ya que me quemo, la candela viva. Que [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":11464,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11463"}],"collection":[{"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11463"}],"version-history":[{"count":2,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11463\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":11466,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11463\/revisions\/11466"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11464"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11463"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11463"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11463"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}