{"id":38229,"date":"2024-05-07T10:16:42","date_gmt":"2024-05-07T15:16:42","guid":{"rendered":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/?p=38229"},"modified":"2024-05-07T10:16:43","modified_gmt":"2024-05-07T15:16:43","slug":"valledupar-en-sus-57-festivales-con-old-par","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/valledupar-en-sus-57-festivales-con-old-par\/","title":{"rendered":"Valledupar en sus 57 festivales con Old Par"},"content":{"rendered":"\n<p>En los pliegues de la brisa caribe\u00f1a, entre las corrientes que susurran secretos ancestrales, la leyenda de Old Parr se despleg\u00f3 como un pergamino dorado.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Navegando desde tierras lejanas, este whisky escoc\u00e9s, con su esencia de maltas a\u00f1ejas y su alma inquieta y latina, encontr\u00f3 su destino a orillas del r\u00edo Guatapur\u00ed.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Lleg\u00f3 con tal ah\u00ednco que entre chanza y chanza le dio un nuevo nombre a la tierra que lo acogi\u00f3, fue as\u00ed como por all\u00e1 en el 67, en medio del auge del whisky, Valledupar se convirti\u00f3 en el Valle de Old Parr.&nbsp;&nbsp;All\u00ed, en esta ciudad m\u00e1gica, hall\u00f3 su cuna, y como un viajero fatigado, fue acogido con brazos abiertos. Poco a poco, su aroma se fundi\u00f3 con el aire caliente, y su sabor se entrelaz\u00f3 con el ritmo del acorde\u00f3n y los versos de los juglares.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Este a\u00f1o, se cumplen 57 festivales desde que tres personas: Rafael Escalona, Consuelo Araujo y Alfonso L\u00f3pez Michelsen, se unieron para conservar el patrimonio musical de todo un pa\u00eds, para que historias, mitos y leyendas que se contaban a trav\u00e9s de la m\u00fasica, llegaran a todos los colombianos de una manera especial. No es casualidad que esta edici\u00f3n rinda homenaje a Iv\u00e1n Villaz\u00f3n, que en uno de sus versos m\u00e1s reconocidos menciona \u201cAunque busque consuelo y veas a alguien conmigo, ni siquiera el Old Parr, ha podido contigo\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Generaci\u00f3n tras generaci\u00f3n, las noches estrelladas, los patios, las parrandas, las tertulias han sido la excusa para brindar con Old Parr, algunos lo prefieren con soda, otros tantos lo piden puro, con su etiqueta desgastada por el tiempo y su corcho envejecido, ha vivido bajo sus propias reglas, como un trovador errante y en cada sorbo, se despliega una sinfon\u00eda de sabores que acarician el paladar.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Es la palmada en el hombro que alza el \u00e1nimo, el oido dispuesto para las confidencias, el amigo fiel. No es solo un whisky; es un libro de historias, un brindis por la vida.<\/p>\n\n\n\n<p>En el coraz\u00f3n del Valledupar donde el viento lleva ecos de acordeones y las calles vibran al ritmo de la caja vallenata, se celebran las leyendas. No son muchos quienes tienen el privilegio de ser considerados de esa forma. Algunos de ellos aun nos acompa\u00f1an, otros ya se fueron de este plano, lo cierto es, que aqu\u00ed tendr\u00e1n la certeza de que nunca ser\u00e1n olvidados.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Bienvenidos al valle de Old Parr, tierra de cantores, donde nacen las leyendas. Si de ellas hablamos, varios nombres resplandecen:<\/p>\n\n\n\n<p>Gonzalo Arturo \u00abEl Cocha\u00bb Molina<\/p>\n\n\n\n<p>Rey de reyes, due\u00f1o de un acorde\u00f3n que canta con audacia. Sus notas desaf\u00edan las estrellas y se sumergen en el alma de quienes escuchan. El atrevimiento es su firma, y su m\u00fasica fluye como un r\u00edo indomable. Su padre, Arturo, tocaba la guitarra con los grandes, y en esa herencia, El Cocha Molina encontr\u00f3 su voz. Ha acompa\u00f1ado a los cantantes vallenatos m\u00e1s c\u00e9lebres, y su acorde\u00f3n es un puente entre el pasado y el presente.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Dar\u00edo Pavajeau Molina&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Gallero y anfitri\u00f3n, lleva en su sangre el vallenato. Su padre, Roberto Pavajeau Monsalvo, fue un visionario que desafi\u00f3 las convenciones sociales y llev\u00f3 la m\u00fasica a las parrandas. En las noches de Valledupar, Dar\u00edo se convierte en un guardi\u00e1n de las tradiciones. Su historia es un cap\u00edtulo vibrante en el libro del vallenato, y su amor por esta tierra es inquebrantable.<\/p>\n\n\n\n<p>Gustavo Guti\u00e9rrez Cabello&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Su historia se teje en las calles empedradas de Patillal, ese rinc\u00f3n de juglares y melod\u00edas. La vena musical fluye desde su bisabuela, Juanita Monsalvo, una pianista cienaguera cuyas notas se entrelazaron con el patriarca Tob\u00edas Guti\u00e9rrez. En su vejez, cuando la memoria se tambalea como un danz\u00f3n nost\u00e1lgico, Gustavo confiesa que las ciudades le fastidian y el tumulto de gente le incomoda. Pero es ese aire perdido de la ciudad moderna lo que lo inspira. As\u00ed, compuso \u201cRumores de Viejas Voces\u201d, una melod\u00eda que reson\u00f3 en el Concurso de la Canci\u00f3n In\u00e9dita del Festival Vallenato en 1969. Desde entonces, El Flaco de Oro ha tejido m\u00e1s de cien canciones, hilando el folclor vallenato en su telar de sue\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p>Efra\u00edn El Mono Quintero<\/p>\n\n\n\n<p>Arquitecto de notas y pintor de melod\u00edas, pinta el vallenato con los colores de su alma. Inspirado por la tierra que lo vio nacer, su paleta se llena de matices cotidianos. Las texturas de sus composiciones son como pinceladas en un lienzo, y el realismo m\u00e1gico se funde con la m\u00fasica en sus obras. El Mono Quintero, vicepresidente de la Fundaci\u00f3n del Festival Vallenato, es un guardi\u00e1n de la tradici\u00f3n. En las aulas de la Escuela de Bellas Artes de Valledupar, ense\u00f1\u00f3 a los j\u00f3venes a danzar con los acordes y a pintar con las notas. Su vida es un mural de colores, y en cada trazo, el vallenato canta su historia.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed, en el valle de Old Parr, donde las notas y las leyendas se entrelazan, el festival cobra vida. Las guitarras y los acordeones se alzan como estandartes, y el esp\u00edritu de la m\u00fasica fluye como un r\u00edo eterno. Este testigo dorado y silencioso, sigue brindando, porque en Valledupar, cada sorbo es un verso, y cada encuentro es una leyenda.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En los pliegues de la brisa caribe\u00f1a, entre las corrientes que susurran secretos ancestrales, la leyenda de Old Parr se despleg\u00f3 como un pergamino dorado.&nbsp; Navegando desde tierras lejanas, este whisky escoc\u00e9s, con su esencia de maltas a\u00f1ejas y su alma inquieta y latina, encontr\u00f3 su destino a orillas del r\u00edo Guatapur\u00ed.&nbsp; Lleg\u00f3 con tal [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":38230,"comment_status":"open","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1,55],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38229"}],"collection":[{"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=38229"}],"version-history":[{"count":1,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38229\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":38231,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/38229\/revisions\/38231"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/38230"}],"wp:attachment":[{"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=38229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=38229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=38229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}