{"id":4127,"date":"2011-11-21T07:32:40","date_gmt":"2011-11-21T12:32:40","guid":{"rendered":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/?p=4127"},"modified":"2011-11-21T07:33:16","modified_gmt":"2011-11-21T12:33:16","slug":"los-dos-acordeones-de-juancho-rois-en-sus-17-anos-de-su-partida","status":"publish","type":"post","link":"http:\/\/intervallenato.com\/inicio\/los-dos-acordeones-de-juancho-rois-en-sus-17-anos-de-su-partida\/","title":{"rendered":"Los dos acordeones de Juancho Rois en los 17 a\u00f1os de su partida"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><strong>Por Juan Rinc&oacute;n Vanegas. <\/strong><strong><a href=\"mailto:juanrinconv@hotmail.com\">juanrinconv@hotmail.com<\/a>. <\/strong>Hoy se cumplen 17 a&ntilde;os de la partida de Juancho Rois dejando una sonora historia donde sus acordeones fueron los principales protagonistas. Cuando Juancho con sus dedos pon&iacute;a a cabalgar sus notas en el teclado de su acorde&oacute;n, era toda una sensaci&oacute;n y por ese motivo sigue ocupando un gran espacio en el mundo vallenato, que es como decir que nunca se ha ido del todo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En ese contexto musical de la vida de Juancho Rois, aparecen dos acordeones que jugaron un papel definitivo en su carrera. La primera, con la que aprendi&oacute; a tocar sus primeras notas, despu&eacute;s de las de juguete que le hab&iacute;an regalado en su ni&ntilde;ez. Esa, de un teclado, se la regal&oacute; su pap&aacute; Juan Manuel &lsquo;El negro&rsquo; Rois Fern&aacute;ndez y le sac&oacute; el gusto hasta m&aacute;s no poder, accediendo luego a una de tres teclados donde mostr&oacute; todas sus virtudes como buen ejecutante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El acorde&oacute;n de un teclado luego de prestar ese valioso servicio pas&oacute; a manos de la abuela de Juancho, Rosa Mar&iacute;a Fern&aacute;ndez y seguidamente a su t&iacute;a Nelly Rois, quien la cuidaba como una joya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">D&iacute;as despu&eacute;s de morir el c&eacute;lebre acordeonero, su t&iacute;a Nelly, le entreg&oacute; &ldquo;esa joya&rdquo;, a Jenny Dereix, la viuda de Juancho, para que se lo guardara a su hijo, quien en ese momento estaba en su vientre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&ldquo;Esa joya est&aacute; en mi poder y es uno de los recuerdos que se tiene del amor de Juancho Rois por la m&uacute;sica vallenata, esa a la que le dio la mayor parte de su vida. Fue entrega total. Viv&iacute;a por y para su m&uacute;sica y los acordeones los cuidaba como sus grandes tesoros&rdquo;, dijo Jenny Dereix.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>La bondad de Juancho<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Aquella madrugada del mi&eacute;rcoles primero de mayo de 1991, qued&oacute; registrada como un hecho enmarcado en la bondad y verdadera hermandad vallenata cuando Juancho Rois, en la gran final del 24&deg; Festival de la Leyenda Vallenata, le prest&oacute; su acorde&oacute;n ADG alto a Juli&aacute;n Rojas, quien a la postre se coron&oacute; como Rey Vallenato.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">De esta manera el acordeonero sanandresano con acorde&oacute;n ajeno alcanz&oacute; el m&aacute;ximo honor en Valledupar, interpretando el paseo &lsquo;La estrella&rsquo; (Juan Mu&ntilde;oz), el merengue &lsquo;El mango de la plaza&rsquo; (Edilberto Rond&oacute;n), el son &lsquo;Altos del Rosario&rsquo; (Alejandro Dur&aacute;n) y la puya &lsquo;La fiesta de los p&aacute;jaros&rsquo; (Sergio Moya Molina). Su sonoro triunfo lo logr&oacute; con el cajero Luis Carlos &lsquo;Azabache&rsquo; Varela y el guacharaquero y cantante Donaldo Enrique Mart&iacute;nez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Juli&aacute;n Rojas, al recordar ese episodio manifest&oacute; que esas acciones no son frecuentes y menos en una competencia de esa categor&iacute;a.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&ldquo;Juancho Rois fue humanista, noble, amigo y demostr&oacute; que nunca era apegado a nada. Su ejemplo en lo musical y su amplia manera de ser, siguen vigentes y pocos lo superan en este campo. Cuando escuchamos las notas de Juancho se encuentra ese encanto que hace que nunca mueran, sino que se reproduzcan cada d&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Juancho en su largo camino en la m&uacute;sica vallenata dej&oacute; una estela de triunfos y grab&oacute; 17 trabajos musicales al lado de Juan Pi&ntilde;a, El&iacute;as Rosado, Jorge O&ntilde;ate y Diomedes D&iacute;az. Comenz&oacute; en 1977 con el disco &lsquo;El fuete&rsquo; y termin&oacute; con el Cd &lsquo;El 26 de mayo&rsquo; en 1994. Dej&oacute; tambi&eacute;n grabada en su voz y su acorde&oacute;n la producci&oacute;n musical &lsquo;Vallerengue&rsquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\"><strong>Nunca morir&aacute;&hellip;<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El rostro de Dalia Esther Z&uacute;&ntilde;iga sigue recibiendo con estoicismo las l&aacute;grimas que comenzaron a derramarse desde aquella noche del lunes 21 de noviembre de 1994, cuando muri&oacute; su hijo Juan Humberto Rois Z&uacute;&ntilde;iga, Juancho Rois.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En su casa de San Juan del Cesar, La Guajira, todo gira en torno al acordeonero que impuso su estilo. Tiene un cuarto, museo lo llama ella, con cuadros de la vida y obra musical del artista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Est&aacute;n los momentos gloriosos al lado de familiares y amigos. Todo hace indicar que en San Juan del Cesar, y en ese rinc&oacute;n ubicado en la carrera 10 n&uacute;mero 4-27, Juancho Rois est&aacute; a&uacute;n vivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A la entrada de la casa, descuella una imagen a escala de Juancho, d&aacute;ndoles a todos la bienvenida. Tiene un adem&aacute;n de &ldquo;todo bien&rdquo;, la camisa, el pantal&oacute;n y las botas que m&aacute;s le gustaban.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&ldquo;De Juancho Rois tengo todos los recuerdos, principalmente su hijo. Para m&iacute;, Juancho Rois no ha muerto. &Eacute;l sigue viviendo, por eso en este espacio que es mi casa se nota su presencia en todos lados&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Sigue hablando y en ese momento suena en su celular un tono con las notas del acorde&oacute;n de Juancho, para que no quepa duda de que su madre nunca lo olvida. &ldquo;Las notas de Juancho tambi&eacute;n se metieron hasta en mi celular y como mi operador es Tigo, siempre digo, Juancho estoy contigo&rdquo;, indica antes de contestar la llamada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A veces la charla con ella gira en torno a variados temas, pero siempre cae en la nota precisa, el recuerdo del hijo que supo llegar al coraz&oacute;n de todos y que a ella la inund&oacute; de detalles, que hoy son el alimento para tenerlo en la cima del alma, donde se asciende con el coraz&oacute;n en la mano y las manos desocupadas para aplaudirlo eternamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Las notas de Juancho Rois, nacieron en San Juan del Cesar, su tierra querida, y se regaron por el mundo, gan&aacute;ndose un lugar especial. Su partida caus&oacute; profundo dolor y muchos asisten frecuentemente a brindarle un nuevo tributo en su tumba, donde en la l&aacute;pida est&aacute; escrita una frase que lo pinta en toda su dimensi&oacute;n: &ldquo;Lloramos tu ausencia, pero conservamos tus gratos recuerdos, porque fuiste muy bueno. En nuestro coraz&oacute;n perdurar&aacute; tu sonrisa, tu bondad y tu nobleza&rdquo;.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">&nbsp;<\/p>\n<div><strong><span style=\"line-height: 115%; font-size: 13.5pt\">JUAN RINC&Oacute;N VANEGAS<\/span><\/strong><br \/>\n\t<b><span style=\"line-height: 115%; font-size: 13.5pt\"><strong><span>Jefe de Prensa<\/span><\/strong><\/span><\/b><br \/>\n\t<font face=\"Calibri\" size=\"3\">Fundaci&oacute;n Festival de la Leyenda Vallenata<br \/>\n\tParque de la Leyenda Vallenata &#39;Consuelo Araujonoguera&#39;<br \/>\n\tE- Mail: <\/font><a href=\"mailto:prensa@festivalvallenato.com\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" ymailto=\"mailto:prensa@festivalvallenato.com\"><font color=\"#234786\" face=\"Calibri\" size=\"3\">prensa@festivalvallenato.com<\/font><\/a><font face=\"Calibri\" size=\"3\"> &#8211; <\/font><a href=\"mailto:prensafestivalvallenato@gmail.com\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\" ymailto=\"mailto:prensafestivalvallenato@gmail.com\"><font color=\"#234786\" face=\"Calibri\" size=\"3\">prensafestivalvallenato@gmail.com<\/font><\/a><br \/>\n\t<a href=\"http:\/\/www.festivalvallenato.com\/\" rel=\"nofollow\" target=\"_blank\"><font color=\"#234786\" face=\"Calibri\" size=\"3\">www.festivalvallenato.com<\/font><\/a><br \/>\n\t<font face=\"Calibri\" size=\"3\">Cel. 3116563824 -3182406485<br \/>\n\tValledupar &#8211; Cesar -Colombia<\/font><\/div>\n<div>&nbsp;<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Por Juan Rinc&oacute;n Vanegas. juanrinconv@hotmail.com. 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